Dos juegos, un objetivo Si tuviéramos que comparar el juego con otro, seguramente lo haríamos con Rome Total War ya que WarHammer: Mark of Chaos se divide en dos fases principalmente: una táctica y otra en tiempo real. En la primera escogeremos nuestra próxima misión sobre un mapamundi del universo. Una vez escogida la misión, pasamos a escoger las tropas o a contratar nuevas. Cuando lo hayamos decidido ya pasaremos a la batalla en sí. No hay una gestión de recursos y para contratar nuevas tropas contaremos con dinero que obtengamos de cada misión. Más si la ganamos, menos si perdemos la batalla.
Una vez hecho esto pasaremos a la batalla en sí, donde combatiremos contra el bando contrario. La forma de batallar se parece mucho al juego de Total Assembly, aunque con algunas diferencias notables. Entre las coincidencias está el hecho de controlar grandes ejércitos y el que la IA de los enemigos es lo suficientemente avanzada como para tener en cuenta cada tipo de luchador. Evidentemente hay una serie de tropas que van mejor contra otras. De esta forma, los arqueros son ideales para lanzar grandes ráfagas de flechas que diezman a los enemigos. Después se puede lanzar otras tropas para acabar el trabajo. Esta sencilla táctica también puede ser contrarrestada y damos fe que la máquina lo hace incluso demasiado bien en determinados niveles de dificultad.
Sin embargo, hay grandes diferencias con respecto al juego de Total Assembly. Estamos hablando de WarHammer y por lo tanto de fantasía y esto lo podemos ver en cualquiera de las unidades demoníacas y, sobre todo, en los héroes.
¿Qué son los héroes? Básicamente son las unidades destacadas e increíbles del juego. Son capaces de acabar con ejércitos enteros y en el juego podremos retarlos con nuestro propio héroe. Si conseguimos derrotar al héroe enemigo, podremos ver como la moral de las tropas enemigas cae totalmente en picado y podemos vencer (que no es seguro) la batalla con una mayor facilidad. Eso sí, si derrotan a nuestro héroe, el resultado puede ser nefasto.
El asedio WarHammer: Mark of Chaos presenta otra gran diferencia con respecto a la serie Total War y es el asedio. Estos niveles son bastantes comunes en el juego, puesto que tendremos que acabar con los castillos y pueblos enemigos. Para estas conquistas hay unos niveles especiales llamados asedios y que se parece bastante a las escenas finales de El Señor de los Anillos: El Retorno del Rey.
Básicamente tendremos que atacar o defender el castillo, pero como en la realidad, cada castillo tiene diferentes sectores y tendremos que conquistarlo uno a uno. Estas batallas son mucho más complejas que las anteriores, ya que nuestras tropas se tienen que mover en un margen de espacio mucho menor. Nuestras tácticas serán mucho más complejas en este juego, desde luego y ofrecerán a los usuarios algunos momentos tan espectaculares como en el juego de tablero.
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