|
Mucho se ha hablado de Gears of War 2 en estos últimos meses, y sin embargo, a un mes escaso de su lanzamiento mundial tampoco es que haya tanta información del juego. Se sabe que será más grande, más bonito, con una línea argumental más definida y con un juego multijugador de aúpa. Pero a partir de ahí, la información de esta segunda entrega es difusa y/o poco creíble. Epic y Microsoft nos quiere guardar la sorpresa para el final, y la verdad es que en el fondo nos gusta esta dolorosa espera.
Sin embargo, Gears of War 2 no necesita justificarse, no necesita convencer a nadie que es, que será un gran juego. Así que, aunque la información que disponemos es justita, es más que suficiente para dejarnos entrever cómo de grande será este juego en el que Microsoft ha puesto aún más esperanzas que en Halo 3. Veamos porqué.
Mejor argumento Una de las pocas cosas criticables del primer Gears of War era el argumento. Un tanto flojo, de poca consistencia y, además, al jugador nunca le quedaba claro en qué punto se encontraba dentro de la gran historia de la lucha entre humanos y Locust. Por si esto fuera poco, el final del juego deja muchos cabos sueltos y apuntando claramente a una secuela. Todo esto cambiará en Gears of War 2, donde todo ha madurado consecuentemente, incluido el argumento.
El ahora venerado Cliff Bleszinski, diseñador principal de GoW, ha prometido muchísima más historia en esta secuela. A lo largo de esta nueva aventura podremos saber exactamente porqué los Locust emergieron de la tierra en el llamado Día de Emergencia, qué diferencia Marcus Phoenix del resto de soldados, qué papel juega su padre en toda la historia o qué consecuencias tiene la búsqueda obsesiva de Dominique Santiago por su mujer desaparecida.
|