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Fracture se presenta como un juego de acción en tercera persona normal y corriente. Las capturas de pantalla y el estilo pueden dar lugar a ese engaño. Sin embargo, Fracture innova respecto a otros juegos similares con la posibilidad de deformar el terreno a nuestra voluntad.
De hecho, la manipulación es imprescindible, tanto para seguir con vida como para continuar la aventura. En Fracture, la modificación terrestre será un arma más, y nos valdremos de ella para eliminar a nuestros enemigos.
Potente historia de fondo El nombre de Fracture hace referencia a una brecha que se abrirá en EEUU dentro de unas décadas. Esa gran brecha no sólo divide el país, sino el mundo entero, lo que unido a las derivaciones científicas hará que la humanidad se divida en dos. Por un lado está la Alianza Atlántica y por el otro la República de Pacífica.
Mientras que en Pacífica la humanidad tiende a la manipulación genética de los humanos para sobrevivir a un clima que se ha vuelto extremado, la Alianza prefiere el uso de implantes cibernéticos. El conflicto llegado a ese punto se hará inevitable.
En Fracture encarnaremos el papel del soldado Mason Briggs de la República de Pacífica y que, después de una serie de enfrentamientos, deberá eliminar al general Sherman de la Alianza Atlántica. Sherman ha conseguido modificarse genéticamente hasta límites insospechados y comienza a ser un serio problema, no sólo para los republicanos, sino también para la humanidad entera.
La terradeformación El autentico protagonista de Fracture será la deformación terrestre. Nuestro protagonista tendrá una serie de armas que le servirán en este propósito y que deberemos dominar si queremos avanzar. La deformación más básica se realizará mediante nuestro arma estándar, y con ella podremos subir el terreno o realizar agujeros.
A partir de aquí tendremos a nuestra disposición armas más potentes, como los diferentes tipos de granada. La granada subsónica destruirá todo a su alrededor y creará un potente agujero. La granada tectónica hará justo lo contrario, o sea aumentará la superficie de la tierra hacia arriba. Otro tipo de granada, la monolítica, creará una columna de piedra de varios metros que emergerá de la superficie.
La modificación terrestre jugará un papel importantísimo en nuestra estrategia de ataque y defensa. Podremos, por ejemplo, crear montículos de tierra para protegernos de los disparos. O realizar agujeros en el terreno que desequilibrarán al enemigo y le impedirán avanzar.
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