Obliterando que es gerundio Pero si algo caracteriza a Ninja Gaiden 2 y lo que más ha dado que hablar estos meses es sin lugar a dudas su extremada violencia. Decir que este juego es sangriento es quedarse corto. El nivel de amputaciones, asesinatos y decapitamientos es tan alto que si no estamos ante el juego más violento de la historia, poco le falta. La sangre salpica por doquier y se queda ahí, perenne, en suelo, paredes y techos.
Existe un término en Ninja Gaiden 2 que es “obliterar” y que no es más que eliminar definitivamente a un enemigo desmembrado. Estas animaciones son especialmente crueles y sanguinarias, y dejan claro hasta qué punto Itagaki quería hacer de la violencia un divertimento.
Ninja Gaiden 2 se deja jugar muy fácilmente, pero no por ello es fácil de dominar. Aunque el juego utiliza un número mínimo de botones para todos los movimientos, es terriblemente complicado conseguir la maestría de todos los combos y movimientos. Y más cuando los enemigos surgen a decenas, y tienen una inteligencia artificial tan agresiva.
Al contrario que en otros juegos, los enemigos no dudan en atacar constantemente, sin piedad, y sin darnos tiempo a pensar, incluso los enemigos desmembrados seguirán luchando ferozmente llegando incluso al suicidio si así consiguen hacerte daño. Y todo sucede a una velocidad pasmosa, es un juego rápido y frenético, y así debe jugarse.
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